El diario de panchita en el bosque de Orleans. Año 2017

Conociendo a sus nuevos retoños

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Pollos de Panchita fotografiados el día del anillamiento


Un año más (y con este ya son 5), los pollos de nuestra querida Panchita han sido anillados por el ornitólogo sueco Rolf Wahl, y por supuesto no hemos querido perdérnoslo. Por si todavía alguien no lo sabe, Panchita es el águila pescadora francesa que pasa los inviernos en la ría del Eo.

El descenso de los pollos desde el nido al lugar del anillamiento fue realizado por un especialista en poda de altura, entrenado para ello.

nido águila pescadora
Louis retirando los pollos del nido
 

Rolf Wahl lleva a cabo el marcaje y anillamiento de las águilas pescadoras del bosque de Orleans de forma desinteresada, sin ningún tipo de financiación oficial, gracias al apoyo de amigos y colaboradores, entre los que se encuentran todos los socios del FAPAS.

Rolf Wahl anillando uno de los pollos de PANCHITA
Rolf Wahl anillando uno de los pollos de Panchita


El anillamiento tuvo lugar el martes día 27 de junio (44 días después de la eclosión del primer huevo), ya que con esa edad los pequeños ya están totalmente emplumados, pero todavía no son capaces de volar.


Panchita, madre coraje

 

Un peligroso viaje de más de 900 kilómetros, 37 días de incubación bajo el sol y la lluvia, a lo que se suman un montón de cebas, y el agotador trabajo de seguir protegiendo a los pollos, prácticamente hasta el día de su independencia, pueden acabar en nada, si las molestias humanas se producen de forma continua, en momentos críticos de la etapa reproductora.

Por eso, si este año Panchita consigue sacar adelante a 2 nuevas águilas pescadoras, tendrá que agradecérselo a Philipe Marcellot.


El “ángel de la guarda” de Panchita

 

Philipe Marcellot y Rolf Wahl el día del anillamiento.
Philipe Marcellot y Rolf Wahl el día del anillamiento

Este guarda forestal, al que hemos tenido el gusto de conocer, fue el descubridor del nuevo  nido de Panchita en el 2015. Pero es que además, en la primavera del 2017, hizo cambiar el  trazado de una carrera multitudinaria que discurría a pocos metros del nido, y que sin duda  habría supuesto la pérdida de toda la puesta.

El diario de Panchita