El Gobierno de Asturias autoriza al abandono de cadáveres de ganado doméstico en la montaña

Enviado por Presidente FAPAS el Jue, 29/06/2017 - 12:21

Después de 10 años los que Euronatur y Fapas iniciaron las gestiones para conseguir la aplicación de la normativa de la Unión Europea para que Asturias autorizase el abandono de carroñas, el pasado 6 de Junio ha sido publicado el Reglamento Oficial que permite de nuevo la alimentación de fauna salvaje con ganado muerto

ganado muerto

Es un gran paso, pues la normativa es breve y amplia en cuanto al territorio donde se pueden dejar los cadáveres de ganado, prácticamente toda Asturias.

Atrás han quedado 10 años de trabajo, informes, solicitudes y presión a los grupos políticos de Asturias. Finalmente la gran conflictividad social con los ataques de los lobos al ganado doméstico, ha conseguido doblar la voluntad política de una Administración, terca que solamente ha tenido interés por el beneficio económico de la empresa pública que se encarga de la recogida y transformación de los cadáveres.

Ahora, queda la expectativa de cómo se va a aplicar la normativa, que en principio parece buena, pero esconde sus trampas con el objetivo de que los ganaderos tengan que seguir en buena parte entregando el ganado muerto a la empresa pública Proygrasa.

Está muy claro que desde hace años, el medio ambiente y la biodiversidad han importado poco. Menos han importado las cargas que han tenido que padecer los ganaderos, soportando, año tras año el incremento de los daños de la fauna salvaje a la ganadería.

Pero situaciones como la que se ha vivido durante más de una década, solamente ha sido posible por culpa de uno de los aspectos menos conocidos sobre la biodiversidad de una región que como Asturias, posee una de las mayoras y mejor conservadas poblaciones de fauna salvaje de Europa. Falta de conocimientos.

Asturias es un erial de conocimientos de biología y ecología de fauna silvestre. Tras la pantalla del Paraíso Natural se esconde una realidad que nos sitúa al mismo nivel que algunos países subdesarrollados cuyo interés por la naturaleza no va más allá de la publicidad.

La ausencia de investigación, de conocimientos científicos y técnicos, ha permitido la existencia de una naturaleza plagada de espacios protegidos bajo una gestión carente de ningún tipo de estructura de gestión que fuera más allá de matar todo lo que molesta.

La desaparición de las carroñas de la naturaleza, si primero fue una exagerada y precipitada aplicación de una norma Europea, su corrección posterior, pudo facilitar su corrección. Pero en vez de ello, Gobiernos Regionales, con Asturias a la cabeza, se enrocaron en una actitud intransigente que ha llegado hasta hoy en forma de convulsa situación que por primera vez en cuarenta años, desemboca en actitudes hostiles contra la conservación de la naturaleza por un sector afectado; el ganadero, y por una sociedad que duda ya sobre si será correcto conservarlo tanto todo.

Lamentablemente, esta norma no soluciona la situación, tal como está redactada, en clave de trampa, aunque pequeña, de total eficacia para que los cadáveres continúen saliendo de la naturaleza para cargarse en camiones camino del negocio.

Esto no ha terminado, seguiremos trabajando para que esta norma que acaba de ver la luz sea mejorada.

30/05/2017