40 Años después de haber comenzado la conservación del oso en la PENÍNSULA IBÉRICA, la situación ha cambiado bastante, pero no siempre para bien, ni tampoco para mal.

oso pardo cantábrico obtenida por fototrampeo

Imagen de oso pardo cantábrico obtenida por fototrampeo
 

El oso en Pirineos se ha extinguido. No se ha podido salvar la población autóctona, y ahora, los osos que hay provienen del Este de Europa, y son reintroducidos.

En la Cordillera Cantábrica, aquellos 40 ó 60 ejemplares que había hace 40 años, ahora posiblemente sobrepasen los 200. Pero no nos engañemos: no todo es alegría. La población occidental se ha recuperado, pero la oriental está al límite, con muchos osos muertos por causas no naturales, y un número muy escaso de hembras reproductoras.

Lo peor es que el oso, como muchas otras especies, es objeto de juego sucio: un Juego político e interesado, desde el punto de vista conservacionista.

Su continua situación de riesgo promueve millonarios programas europeos, para su supuesta ayuda. El engaño y el interés político tratan de ofrecer una imagen positiva de esta circunstancia (todo va bien; el oso se va recuperando poco a poco, según los intereses de cada uno).

Los osos del área occidental (principalmente de Asturias), después de un continuado crecimiento, son objeto de nuevos intereses. Con el slogan de “ven al mundo del oso”, “ven a ver osos”, o cosas por el estilo, se está utilizando a esta especie como reclamo.

grupo familiar de osos fotografiado mediante cámaras de disparo automático

Los territorios del oso se venden como incentivo turístico para practicar actividades contrarias a su conservación. Un ejército de empresas, instituciones o grupos difíciles de catalogar, venden su imagen conservacionista explotando al oso. Si pagas, los verás de cerca y harás la mejor foto, aunque esto ponga en peligro su supervivencia.

Foto: Grupo familiar fotografiado mediante cámaras de disparo automático.

Pero aún resulta más grave que 5 osos hayan aparecido muertos en solo unos meses, sin que oficialmente se conozca la causa de su fallecimiento. Estos hechos tratan de ocultare; se impide trabajar en el esclarecimiento de los hechos, y todos los casos quedan sumidos en el mayor desconocimiento, a la espera de que el paso del tiempo haga que nos olvidemos de cada uno de los osos muertos.

No sabemos si ha comenzado una cuenta atrás en la que la sociedad, harta de tanto desfalco informativo y económico en plena crisis, clama por primera vez contra el oso. Después de todos estos años, surgen voces criticando su conservación. La supuesta bonanza poblacional por la que atraviesa esta especie, hace que se enarbolen banderas, pero no precisamente conservacionistas: los osos se han vuelto peligrosos, y ha que acabar con aquellos ejemplares comparten territorio con los humanos.

oso muerto

Atravesamos momentos de desconcierto, y como suele decirse…., a río revuelto, ganancia de pescadores. Cuanto peor le va al oso, mejor le va a quienes tienen la llave para acceder al dinero de todos los contribuyentes, proveniente de los fondos Life de Bruselas. Una historia que huele a podrido, ya desde hace décadas.

Restos de oso aparecidos en Moal el pasado mes de enero